PLAGAS DE LAS PALMERAS
Los problemas que pueden tener las palmeras
(y cualquier otra planta) se dividen
en tres causas:
Plagas:
insectos.
Enfermedades: hongos, bacterias y virus.
Trastornos o fisiopatías: frío,
carencias de nutrientes, encharcamiento,
etc..
Empezaremos en esta página con
las plagas y en otras páginas
se describen las enfermedades y trastornos.
Las
palmeras tienen una particularidad importante:
sólo cuentan con un punto de
crecimiento, el "cogollo",
las hojitas nuevas. Si el cogollo se
muere, se muere la palmera. La excepción
son las palmeras que cuentan con varios
troncos, ya que si se muere uno, pueden
seguir viviendo los demás.
Cogollo de palmera
Esto
hay que destacarlo porque las plagas
y enfermedades que les afectan, aún
sin ser más peligrosas que para
el resto de plantas, los resultados
son definitivos si afectan al cogollo:
la muerte del ejemplar.
Plagas
1.
Araña roja
2. Araña blanca
3. Cochinillas
4. Cochinilla roja de la palmera
5. Taladro
6. Rosquilla negra o Lagarta parda
7. Trips
8.
Picudo rojo
9. Coccotrypes dactyliperda
10. Margarita
11. Picudo de la palmera
12. Apate monachus
13. Mythimna joannisi
1. Araña roja
(Tetranychus
urticae)
Araña
roja: síntomas en hojas de Chamaedorea
y adultos
Son unas arañitas visibles con
lupa o con buena vista de cerca.
El
aire seco favorece a estos insectos,
por lo que es en primavera y verano
cuando más proliferan.
Control
Es
importante combatirla al observar su
presencia.
Tratamiento
fitosanitario con materias activas como
Abamectina, Bifentrin, tezin, Dicofol,
Dienocioro o Fenpiroximato.
Se
debe aumentar la humedad y la ventilación
de los interiores o invernaderos.
Un
enemigo natural que se ha empleado en
invernaderos es Phytoseiulus persimilis.
2.
Araña blanca
(Polyphagotarsonemus
latus)
Araña blanca
Otro
ácaro que ataca a las hojas tiernas
perjudicando su desarrollo.
Menos
frecuente que la Araña roja.
Para
combatirla se pueden usar los acaricidas
mencionados anteriormente.
3.
Cochinillas
Es
una plaga muy frecuente. Hay diversas
especies de Cochinillas:
Cochinillas con escudo (diaspinos)
Lepidosaphes,
Chrysonphalus dictyospermi, Aspidiotus
hederae, Parlatoria.
Cochinillas sin escudo (lecaninos)
Cocus
hesperidium, Saisetia oleae, Ceroplastes
sinensis.
Se localizan en todos los órganos
aéreos.
En
la zona invadida aparecen manchas amarillas
ocasionadas por la succión de
savia.
También segregan melaza que favorece
el desarrollo del hongo Negrilla, cubriendo
la superficie de una impregnación
negruzca.
La
Cochinilla algodonosa (Pseudococcus
citri, Pseudococcus adonidum, Pseudococcus
longispinus) también suelen atacar
las raíces de algunas especies,
particularmente en ejemplares jóvenes,
por ejemplo, de Kentia.
Control
Se
deben eliminar las plantas o partes
que se encuentren muy afectadas.
Se
pueden combatir con productos específicos
para cochinillas.
Las pulverizaciones se deben realizar
con un intervalo de 2-3 semanas.
Rotar
los productos fitosanitarios para evitar
aparición de posibles resistencias.
4.
Cochinilla roja de la palmera
(Phoenicococcus
marlatti)
Cochinilla roja de la palmera
La
Cochinilla roja es una especie subsahariana
distribuida por el Norte de África.
En Estados Unidos se introdujo en 1985
y en España se expandió
a lo largo de los años noventa.
Está causando estragos en los
palmerales de Elche y aledaños.
Esta
plaga se localiza en la base de las
hojas tanto tiernas como adultas, siempre
en zonas profundas al resguardo de la
luz. También se sitúan
en la base de la hoja que al cortarla
permanece en el tronco, en la zona húmeda.
No
ocasiona la muerte de la planta, aunque
puede debilitarla o secar algunas de
sus hojas.
Control
Desgraciadamente
la manifiesta escasez de entomofauna
útil que ejerza una acción
de control sobre la plaga nos obliga
a la intervención mediante tratamientos
fitosanitarios; lográndose en
el caso de la palma encapuchada un alto
control de la plaga.
De
los productos ensayados, el clorpirifos,
microencapsulado a la dosis de 0,2%
es tan eficaz como a la dosis de 0,4%.
El
carbosulfan microencapsulado, a la dosis
de 0,3 % también es un producto
eficaz.
El
propoxur espolvoreo, a la dosis de 150
grs. por palmera representa la alternativa
del espolvoreo a los microencapsulados.
El
diazinon microencapsulado a la dosis
de 0,6% alcanza niveles de control suficientes
en ambos tipos de palma, en cambio,
a la dosis de 0,4% su eficacia desciende
en palma real (89%).
5.
Taladro
(Opogona
sacchari)
Larva
Es una mariposa nocturna que se refugia
durante el día debajo de los
restos vegetales, rugosidades y grietas.
Es
pequeña, unos 3 centímetros
con las alas abiertas. Las larvas son
de color claro al principio y más
oscuro después de varios días,
de 1,5 centímetros, pudiendo
llegar a los 3 cm.
La
mariposa vuela por la noche y su ciclo
completo dura unos 3 meses. Hace la
puesta, los huevos están 12 días
y salen las larvas, que producen daños
durante unos 50 días; pupa 20
días y adulto vive 6 días
aproximadamente.
Las
larvas excavan túneles, bien
entre la corteza y la albura, bien en
el cilindro central, dejando los túneles
llenos de excrementos.
Se
puede detectar por la afloración
exterior de uno excrementos aglutinados
por una especie de tela de araña.
Control
Como
no llega hasta ellas productos por contacto
o ingestión, es aconsejable utilizar
insecticidas sistémicos vía
foliar o radicular con intervalo entre
7 y 10 días en el comienzo de
la primavera y el otoño mientras
se observan larvas vivas, utilizando
algunos de estos insecticidas: Metil
clorpirifos, Fenitrotion, Fention, Metomilo
(Lannate).
Como
medida preventiva, evitar dejar al descubierto
los sustratos donde las mariposas pueden
depositar los huevos.
6.
Rosquilla negra o Lagarta parda
(Spodoptera
littoralis)
Rosquilla negra
Es
una mariposa de hábitos nocturnos.
Las
larvas se refugian durante el día
bajo tierra y de noche salen a alimentarse
de las hojas.
El
peligro están en palmeras pequeñas
porque en las de tronco de cierta altura
no llegan desde el suelo.
Control
Para
su control se pueden utilizar insecticidas
sistémicos a base de Piretrinas,
Clorpirifos, Bacillus thuringiensis,
Diflubenzuron...
7.
Trips
(Heliothrips
haemorrhoidalis, Hercinothrips femoralis,
Gynaikothrips ficorum)
Trip: síntomas y adultos
Son
visibles a simple vista.
Estos
pequeños insectos se localizan
en las axilas y envés de las
hojas, yemas, etc. Producen lesiones
de aspecto plateado debido a que las
células epiteliales se llenan
de aire al ser raspadas y vaciados los
jugos celulares, restando savia a la
planta e impidiendo el normal desarrollo.
Control
Mantener
los cultivos limpios de malas hierbas
porque se refugian en ellas.
Efectuar
tratamientos preventivos tanto en el
suelo con un insecticida piretroide,
como en las hojas, sobre todo por el
envés, con Acefato, Malation...
8.
Picudo rojo
(Rhynchophorus
ferrugineus)
Picudo
rojo
Fuente gráfica: Sociedad Española
de Entomología Aplicada
(http://www.seea.es)
El Picudo rojo es la plaga más
preocupante actualmente en las palmeras
de España.
Originario
de las áreas tropicales del Sudeste
Asiático y Polinesia, este curculiónido
está aumentando su área
de distribución, habiendo colonizado
la península Arábiga y
detectado en Almuñécar
(Granada) en 1994, donde miles de palmeras
están sucumbiendo desde entonces
al ataque de este insecto.
Huéspedes
Se
ha visto en España en:
Palmera
datilera (Phoenix canariensis)
Palmera canaria (Phoenix dactylifera),
principalmente en pies machos de esta
palmera.
No se detecta en el resto de palmera
habituales. Sí en otras como
el Cocotero (Cocos nucifera) y la Palmera
de Guinea (Elais guineensis).
Biología
Es
un gorgojo de la familia de los Curculiónidos,
muy vistoso, con rostro alargado y
curvado, de 2 a 5 cm de largo y 1,2
de ancho, de color marrón oxidado.
Las
larvas no tienen patas y son de color
amarillo marfil con la cabeza rojiza
(5 centímetros en su máximo
crecimiento) provista de poderosas mandíbulas.
Las
hembras hacen las puesta en la corona
de las palmeras. De los huevos salen
las larvas, las cuales viven de 2 a
4 meses y pupa en un capullo realizado
con fibras entrelazadas. Los adultos
salen de ahí y siguen alimentándose
del interior de la palmera.
Síntomas
La
larva penetra por el capitel directamente
al tronco, labrando galerías
de hasta más de 1 metro de longitud.
Las
galerías parten de la corona
y se ramifican en el interior del tronco.
Las
hojas centrales amarillean y se marchitan,
de forma que en pocas semanas, la práctica
totalidad de la corona se ve afectada
originando la muerte de la palmera.
Si
las galerías dañan la
yema apical, la palmera muere.
Los
síntomas se manifiestan con retorcimientos
de las hojas más externas sobre
el nervio central que adquieren un color
pajizo o se caen.
Los
daños causados por las larvas
son visibles muy tarde, y cuando los
primeros síntomas de infestación
aparecen, son tan graves que resultan
generalmente en la muerte de la palmera.
Control
Realizar
seguimientos de vuelo de adultos y confirmar
su presencia mediante trampas cebadas
con atrayentes sintéticos (feromonas
de agregación y sinérgicos
vegetales o cairomonas).
Las
palmeras muy afectadas o muertas deben
arrancarse y quemarse para evitar la
salida de adultos y su dispersión.
El
método ensayado más eficaz
ha sido las inyecciones de tronco. Es
más eficaz si se complementa
con tratamientos insecticidas en pulverización
foliar sobre la corona de la palmera.
Parece
ser que el control biológico
es el más efectivo contra la
plaga. Se están utilizando productos
como el 4-metil, 5-nonanol y el etil
4-metil lactonato, que funcionan como
hormonas de agregación.
Realizar
riegos muy abundantes en junio y julio.
Aplicar
dosis dobles nutricionales para potenciar
la subida de savia.
En
la prevención resulta esencial
la exigencia del pasaporte fitosanitario
a las palmeras de importación;
así como la inspección
de las palmeras procedentes de países
no pertenecientes a la Unión
Europea y su sometimiento a medidas
de cuarentena previas a su introducción.
La
causa de la rápida progresión
de esta plaga debe imputarse al transporte
de palmeras jóvenes o adultas
e hijuelos de áreas contaminadas
a áreas sanas.
Por
ejemplo, todo indica que los primeros
picudos fueron introducidos en España
con palmeras adultas importadas de Egipto.
9.
Coccotrypes dactyliperda
Coccotrypes dactyliperda
Este
pequeño coleóptero escolítido
con una amplia distribución en
la zona mediterránea.
Provoca
daños en las semillas de las
palmeras, penetrando en ellas, tanto
verdes como maduras, alojándose
en su interior, también provocan
daños en el cuello de las plántulas
ya que provocan galerías ascendentes
desde el suelo hasta el rosetón
de hojas.
Las
plantas afectadas presentan síntomas
de marchitez por oscurecimiento de los
tejidos. En los frutos las galerías
son irregulares, penetrantes y profundas.
El
individuo adulto perfora el fruto y
el hueso donde hace la puesta, y la
larva daña el hueso y la plántula
recién germinada.
Se
pueden observar orificios en los dátiles
afectados y provocar la caída
de los frutos inmaduros.
Control
-
Su control no resulta nada fácil
debido a su localización. Se
recomiendan productos que actúen
por inhalación.
-
Efectuar tratamientos al suelo con Lindano,
Malation, Clorpirifos, de forma controlada
para evitar fitotoxicidades y aparición
de resistencias.
-
Es aconsejable desinfectar las semillas
antes de su siembra con Fosfuro de aluminio.
-
Se deben eliminar las partes infectadas.
10.
Margarita
(Pentodon
punctatus)
Es
un taladrador que en estado larvario
presenta un cuerpo blanco y cabeza pardo
oscuro provista de unas potentes mandíbulas.
Provocan
daños en raíces y estípite
llegando a excavar galerías en
el tallo de la palmera ascendiendo hasta
el cogollo, pudiendo llegar a destruir
la planta, o provocar daños en
el estípite, al punto de que
se pueda romper.
Al
observar los primeros taladros se practicarán
fumigaciones con Oncol 20 LE a dosis
de 0'5% directamente a los agujeros
excavados y a lo largo del tronco.
11.
Picudo de la palmera
(Diocalandra
frumenti)
Picudo de la palmera
Se
trata de un coleóptero que ocasiona
la seca de las hojas interiores y la
formación de pequeñas
galerías en el raquis de la hoja
que pueden afectar a los haces vasculares,
provocando en este caso graves daños
a la palmera.
En
el corte de la poda se aprecia la superficie
cribada por los orificios de las galerías.
En
seis u ocho meses, una palmera infectada
se seca y muere. Afecta, entre otras,
a la Palmera datilera (Phoenix dactylifera).
Control
Realizar
tratamientos a base de Carbaril, presentado
como polvo mojable.
12.
Apate monachus
Apate
Es un coleóptero que causa enormes
daños en las Palmeras datileras
del norte de África.
Es
de color marrón oscuro brillante
y suele atacar fundamentalmente a palmeras
jóvenes.
Las
larvas perforan galerías en los
nervios principales de las hojas dando
lugar a un progresivo amarilleo de las
hojas hasta que finalmente acaban secándose.
Estas galerías son de dimensiones
considerables, y en cada una de ellas
puede haber varias larvas. Frente a
estos daños la palmera se defiende
emitiendo una sustancia espesa y gomosa.
Control
Eliminación
y quema del material infectado.
13.
Mythimna joannisi
Es
un lepidóptero originario del
continente africano y distribuido en
el territorio español.
Su
ciclo biológico consta de una
generación anual. La oruga inverna
en el interior de la palmera y los adultos
emergen durante junio-julio.
Se trata de una plaga especialmente
importante en los viveros, por ejemplo,
en Palmeras datileras.
En
las plantas de maceta la oruga taladra
la parte central y consume el cogollo
de la palma. La planta sufre un importante
retraso en su desarrollo y al crecer.
Las hojas afectadas manifiestan los
orificios de la oruga al taladrarlos.
Aunque esta plaga no llegue a provocar
la muerte de las palmeras, produce daños
estéticos que ocasionan fuertes
perjuicios en el vivero.
Control
Se
trata de una plaga difícil de
controlar, por tanto los medios de lucha
se basan en la eliminación del
material vegetal infectado.
Enfermedades
de las palmeras o palmas
1. Stigmina palmivora
2. Antracnosis
3. Exserohilum, Dreschlera y Phaeotrichoconis
4. Podredumbre rosa
5. Falsa Roya o Carbón de las
hojas
6. Helminthosporium spp.
7. Podredumbre negra
8. Fusariosis
9. Phytophthora palmivora
10.
Armillaria mellea
11. Moteado de las hojas
12. Catacuma
13. Botryosphaeria dothidea
14. Botryodiplodia theobromae
15. Podredumbre basal del estípite
16. Amarilleo letal
Legislación
fitosanitaria
La
legislación es fundamental respecto
a la importación de palmeras
porque pueden llegar a introducirse
patógenos mortales que aún
no existen en el país.
Así, por ejemplo en España,
están prohibidas las importaciones
de Phoenix de Argelia y Marruecos y
de todo aquél país no
exento de Fusarium oxysporum. Igualmente,
cualquier material vegetal de palmas
de todo país no exento de la
enfermedad Amarilleo Letal y cadang-cadang.
Muchos municipios españoles compran
al mejor postor palmeras datileras sin
pensar que están ayudando a la
exterminación de Phoenix dactylifera
en países donde es casi el único
árbol existente. Hay que plantar
palmeras de cultivo, nunca de expoliación.
1. Stigmina palmivora ( = Exosporium
palmivorum)
Provoca
manchas negras o pardo-oscuras, al principio
de 1-3 milímetro, llegando a
alcanzar de 5-15 milímetros,
por ambos lados de la hoja.
Al
principio del ataque, las manchas son
semitransparentes pero luego oscurecen
en el centro y forman un halo verde
claro, adquiriendo entonces un tono
marrón.
Aparece
sobre todo en Palmera canaria. También
puede atacar a Phoenix reclinata y Livistona
spp..
Control
Pulveriza
con una mezcla de Benlate (Benomilo)
al 0,1% y Criptonol (Sulfato de oxiquinoleina)
al 0,1% para prevenir la propagación
de la enfermedad.
2.
Antracnosis
(Colletotrichum
gloeosporoides)
Antracnosis
Enfermedad
fúngica producida por Gloeosporium
o Colletotrichum.
Aunque
los síntomas pueden variar ligeramente,
se forman manchas oleosas o grandes
lesiones necróticas o cloróticas
de forma irregular o redonda.
Son
manchas alargadas de color gris-ceniza,
con el borde pardo y diminutos puntos
negros, cuya presencia caracteriza la
enfermedad, pues a veces, las manchas
presentan el aspecto de simples quemaduras.
Ataca
principalmente a las plantas jóvenes
que pueden llegar a morir si no se les
aplica rápidamente algún
tipo de tratamiento.
Control
-
Evitar mojar las hojas, por ejemplo,
con el riego.
-
Cortar y quemar las hojas enfermas.
-
Aplicar preventivamente fungicidas a
base de Mancozeb.
3.
Exserohilum, Dreschlera y Phaeotrichoconis
Estos
hongo producen manchas en las hojas.
Particularmente
sobre Areca (Dypsis lutescens o Chrysalidocarpus
lutescens).
Al
principio son manchas translúcidas
de medio milímetro presentando
un color clorótico, posteriormente
se desarrolla forma circular o elíptica
pudiendo sobrepasar un centímetro
de largo y de color pardo a negro con
una aureola circular o fusiforme.
Control
-
No mojar el follaje con el riego aéreo.
-
Tratamientos a base de Mancozeb o Clortalonil.
4. Podredumbre rosa
(Gliocladium
vermoeseni)
Se
presenta en las hojas adultas en forma
inicial de manchas necróticas
y exudado gomoso en la del raquis dando
a la hoja un aspecto clorótico
y tomando posteriormente un color tabaco.
El
ataque inicial se ve en los tallos,
manchas necróticas con exudación
en la zona próxima al suelo.
Las hojas más viejas mueren prematuramente
(primero amarillean y luego se secan).
Son
especialmente sensibles diferentes especies
del género Chamaedorea y Chrysalidocarpus.
Este
hongo, solo o en conjunción con
Fusarium oxysporium causa grave enfermedad
a Palmera canaria.
Control
Para
evitar la propagación de esta
enfermedad cortaremos las hojas infectadas
cuando las temperaturas sean elevadas.
Tratamientos
preventivos durante los meses fríos
de invierno con Benomilo (Benlate),
Triforina, Procimidona, en pulverización
foliar son eficaces.
Evitar
las heridas en la zona basal.
5.
Falsa Roya o Carbón de las hojas
(Graphiola
phoenicis)
Falsa roya
Se
aprecian pequeñas manchas irregulares
o pústulas verrugosas de color
amarillo o pardo de 1 cm que recuerdan
a las Royas.
Manchas
amarillas en las hojas con numerosas
verruguitas o pequeñas pústulas
que desprenden un polvillo negro. Las
hojas muy atacadas acaban por secarse
y caer.
Ataca
a Phoenix, Roystonea, Washingtonia,
Kentia, Chamaerops, etc.. Es frecuente,
tanto en la Palmera datilera (Phoenix
dactylifera), con en la Palmera canaria
(Phoenix canariensis).
Control
-
Se deberá vigilar su aparición
controlando preventivamente con productos
a base de Mancozeb y tratando con Oxicarboxina
en el caso de aparecer ataques.
-
Cortar y quemar las hojas infectadas
en cuanto se adviertan los primeros
síntomas.
-
Evitar mojar las hojas.
6.
Helminthosporium spp.
Helminthosporium spp.
Ataca
desde semillero hasta los 5 años
de edad, y raramente a plantas adultas
de más de cinco años.
Manchas
ovales irregulares con un margen verde
pálido o amarillo. Estas manchas
pueden unirse para formar grandes áreas
necróticas.
Control
Debe
prevenirse con Mancozeb o Benomilo.
Para
atacar a esta enfermedad se efectuarán
tratamientos fitosanitarios a base de
Benomilo cada 7-10 días hasta
que las hojas nuevas emerjan y permanezca
sin manchas. Además de pulverizaciones
con abonos foliares y una mayor ventilación.
7.
Podredumbre negra
(Ceratocystis
paradoxa)
Peciolo quebrado por la enfermedad
Este
hongo es la causa de la podredumbre
de las hojas más jóvenes
hasta la región meristemática,
formando una especie de polvillo gris
oscuro de consistencia blanda y húmeda.
Esta
enfermedad puede provocar un crecimiento
lateral del meristemo y provocar una
curva en el estípite de la planta.
Control
Antes
de que este patógeno produzca
daños irremediables a la yema
termina¡ es necesario efectuar
tratamientos preventivos con un fungicida
de amplio espectro como el Benomilo.
8.
Fusariosis
(Fusarium
oxysporum)
Fusarium: pudrición del cogollo
Esta
enfermedad se puede detectar porque
las hojas basales adquieren un tono
gris amarillento, seguidamente se secan,
hasta que la planta muere debido a que
ésta es incapaz de conducir el
agua y los nutrientes.
Pueden
morir todas las de un lado, dando a
la planta un aspecto asimétrico.
Este
hongo infecta las raíces e impide
que éstas suministren agua y
nutrientes.
Este
patógeno generalmente va asociado
con la podredumbre rosa (Gliocladium
vermoesseni).
Control
-
La contaminación se produce a
través de heridas ocasionadas
por la rotura de raíces durante
el transplante, así como en los
suelos compactos, arcillosos, mal drenados,
sometidos a riegos copiosos y a altas
temperaturas.
-
Evitar heridas en las raíces.
-
Utilizar substratos o suelos bien drenados.
-
No regar excesivamente.
-
Desinfectar las tierras y utilizar fungicidas
del tipo Benomilo mezclados en el agua
de riego.
9.
Phytophthora palmivora
Phytophthora palmivora
Este
hongo puede matar palmeras jóvenes
por destrucción de las raíces,
particularmente a nivel del cuello.
Primero comienza a secarse una parte
del follaje y luego todo.
Es
particularmente destructiva en semillero.
La
rotura de raíces durante el transplante
puede dar lugar a una infección
de este hongo, así como heridas
producidas durante el transplante y
plantación, fuertes vientos e
incluso granizada.
Los
ambientes muy húmedos acompañados
de elevadas temperaturas o bien en suelos
y sustratos pesados favorecen su desarrollo.
Control
Eliminación
de planteles y semillas afectadas.
Los
tratamientos con Piroxyclor, Metalaxil,
Fosetil-Al o Etriadiazol en el agua
de riego disminuye el riesgo de al aparición
de esta enfermedad y tienen también
marcado efecto curativo una vez iniciada
la enfermedad.
Trastornos
o Fisiopatías de las palmeras
En 2 páginas repasamos los trastornos,
también llamados Fisiopatías,
referidos a las palmeras. Son la mayoría
de males no causados ni por plagas ni
por enfermedades.
1.
Aclimatación
2. Exceso de riego
3. Falta de riego
4. Humedad ambiental
5. Frío
6. Quemaduras solares
7. Falta de luz
8. Viento
9. Granizo
10. Exceso de Nitrógeno
11. Exceso de estiércol
12. Suelo malo
13. Suelo salino
14. Riego con agua salina
15. Daños en raíces por
labrar
16. Tratamientos fitosanitarios mal
realizados
17. Otros trastornos
18.
Carencias de nutrientes
19. Salpicado amarillo
20. Albinismo
21. Muerte hapaxantica
22. Marchitez producida por cables de
alta tensión
23. Daños producidos por los
aspersores
24. Trasplantes
1.
Aclimatación
Cuando
se compra una palmera y se coloca en
una ubicación distinta a la que
tenía en la tienda o vivero,
debe aclimatarse al lugar y esta circunstancia
produce cierto decaimiento.
Lo
ideal es no producir grandes cambios
respecto a la tienda, de otro modo,
la planta podría perder hojas,
detener su crecimiento e incluso morir.
2.
Exceso de riego
Regar
en demasía provoca la asfixia
radicular y pudrición de las
raíces.
Síntomas:
hojas amarillas y podredumbre en el
cuello, blando a ras de suelo...
Una
plantación muy profunda pueden
provocar esta asfixia radicular y la
muerte de la palmera. Suelos muy arcillosos
o macetas sin agujero de drenaje, también.
Planta
las palmeras en substratos muy drenantes.
Riega
lo necesario, ni mucho ni poco.
Mejora
el drenaje. En los suelos mal drenados
aporta una cantidad importante de arena
y grava además de colocar tubos
de drenaje alrededor del cepellón
para facilitar la ventilación
radicular; este mismo sistema lo podemos
utilizar en palmeras que se tengan que
plantar excesivamente profundas.
3.
Falta de riego
Palmera seca
Es
el caso contrario al anterior: una palmera
que está pasando sed.
Este
síntoma se observa por la reducción
del crecimiento y necrosis de los extremos
de los folíolos.
Decir
que por regla general las palmeras bien
establecidas y enraizadas toleran relativamente
bien la sequía.
En
palmeras en macetas, por ejemplo, en
interior, no dejes secar el sustrato,
ya que las hojas amarillearían.
Consejos
sobre Areca y para palmeras tropicales:
no regar con agua muy fría del
grifo, entibiarla antes.
4.
Humedad ambiental
Síntomas de sequedad ambiental
Las
masas de aire caliente y con baja humedad
son un auténtico secador para
las plantas, se marchitan.
Una
ola de calor es una masa de aire que
se desplazan con baja humedad y temperatura
de 40ºC o más.
Por
ejemplo, las Wachintonias, con temperaturas
altas y humedad baja, sufren el llamado
"asurado", y con las hojas
jóvenes recién abiertas,
éstas pueden marchitarse. Las
hojas dañadas protegen a las
otras.
En
estas situaciones, relativamente frecuentes
en verano, mantén palmeras y
jardín bien regado y pulveriza
por encima con regularidad.
En
interiores el tema de la humedad del
aire es muy importante.
Las
fluctuaciones de humedad ambiental que
se producen en interiores debido a la
calefacción, corrientes de aire
o aire acondicionado, provocan deshidratación
y decaimiento general en la planta.
La
calefacción seca el aire y puede
poner las hojas amarillas. Por ejemplo,
el Cocotero o Coco (Cocos nucifera)
necesita un ambiente húmedo.
El
ambiente seco pone las puntas de las
hojas marrones. Ejemplo: Chamaedorea,
Camaedorea (Chamaedorea elegans). También
favorece la aparición de Araña
roja.
En
verano pulveriza diariamente con agua.
Durante el resto del año, al
menos 1 vez a la semana.
Para
lograr un microclima adecuado, complementa
con humidificadores o colocando la maceta
sobre un recipiente con guijarros mojados.

5.
Frío
Palmera helada
El
frío del invierno, los vientos
polares pueden producir daños
importantes en palmeras.
La
resistencia a las bajas temperaturas
es muy variable según especies
y factores. Por ejemplo, son más
resistentes las palmeras adultas que
las jóvenes.
En
la Palmera azul (Brahea armata = Erythea
armata) con temperaturas bajas y humedad
alta, aparecen punteaduras y moteado
en las hojas.
Protección
del frío
En
prevención de posibles heladas
se hará una aportación
al suelo de sulfato potásico
en otoño para lograr un endurecimiento
de las plantas y/o sulfato de manganeso,
para evitar en lo posible una carencia
en este elemento, inducida por la baja
actividad que tendrán las raíces
durante el invierno.
El
suelo se puede cubrir con una capa gruesa
de mulch para proteger las raíces.
También,
se pueden construir pequeños
"invernaderos" alrededor de
las plantas más jóvenes,
para protegerlas de los vientos e incrementar
la temperatura durante el día,
e incluso se pueden atar y cubrir las
hojas con arpillera o plástico
transparente, cuidando que esta protección
no retenga una humedad excesiva en su
interior y retirándola cuando
suban las temperaturas.
Tras
las heladas y durante las semanas posteriores
se recomiendan tratamientos fungicidas
con productos tales como Hidróxido
de cobre y Maneb o Benomilo y Captan,
mezclados al 50% y repitiendo el tratamiento
a los 7-10 dias.
6.
Quemaduras solares
Quemaduras por el sol
Estas
quemaduras son frecuentes en plantas
cultivadas a la sombra y expuestas repentinamente
a pleno sol; dichas quemaduras son muy
características ya que se presentan
todas en la misma dirección.
Las
palmeras destinadas a ser plantadas
a pleno sol deben cultivarse al aire
libre sin ninguna protección
ya que las hojas formadas en la sombra
no resistirán el sol de forma
súbita.
Algunas
palmeras no se adaptan a pleno sol.
7.
Falta de luz
En
interiores, ubica las palmeras cerca
de una ventana, para que puedan recibir
luz y sol.
Si
no cuenta con luz suficiente, complemente
con una luz artificial adecuada para
el desarrollo de estas plantas.
8.
Viento
-
El viento fuerte y racheado puede producir
rotura de hojas y derribar la palmera
si tiene un mal anclaje, por ejemplo,
en suelos compactados.
-
El viendo seco marchita las puntas y
se ven bordes secos.
-
El viento frío quema a la planta.
-
El viento de la costa deposita sales
del mar y éstas producen quemaduras
en las hojas, pudiendo provocar la muerte
de las palmeras que no se adaptan a
esta exposición.
-
De cualquier forma, siempre serán
preferibles situaciones protegidas de
los vientos si queremos lograr bellos
ejemplares.
-
En zonas ventosas es preciso crear cortavientos
protectores como setos, láminas
de brezo, cañizos, muros, etc..
-
Rhapis excelsa y muchas otras especies
tienen hojas frágiles y sensibles
a la deshidratación.
-
Palmito (Chamaerops humilis), Palmera
datilera y Wachintonia pueden aparecer
en primera línea de mar sin problemas.
9.
Granizo
Granizo
Las
granizadas son muy destructivas. En
plantas ornamentales provocan defoliación
y marcas en hojas y tallos por donde
pueden entrar a continuación
hongos y bacterias.
Pulveriza
con un fungicida antibotritis al día
siguiente de una granizada para prevenir
la infección de las heridas por
el hongo Botritis.
10.
Exceso de Nitrógeno
Un
exceso de fertilizante "quema"
a las plantas, manifestándose
en puntas y bordes secos.
Si
te has pasado con el abono, aplica riegos
abundantes al suelo o substrato de la
maceta para intentar "lavar"
el exceso de fertilizantes. En el caso
de macetas, replanta con susbtrato.
Mejor
usar fertilizantes de liberación
lenta si has trasplantado recientemente
la planta o presenta daños en
sus raíces.
11.
Exceso de estiércol
Usa
un estiércol bien fermentado,
sin echar en exceso y mezclándolo
concienzudamente con la tierra para
que no esté en contacto directo
con las raíces porque podrían
quemarse.
12.
Suelo malo
Cuidado
con lo que hay debajo porque podría
amarillear: una roca dura, rellenos
de restos de obras, escombros, capa
compactada, etc..
Si
una planta no dispone de profundidad
útil para las raíces se
notará en un menor crecimiento.
13.
Suelo salino
Palmera muerta por exceso de sales en
suelo
Hay
suelos con un contenido natural en sales
alto que perjudica a las plantas. No
son frecuentes pero algunas veces se
dan.
Los
síntomas son necrosis que empiezan
por las puntas y los bordes de las hojas
de las hojas más adultas, las
nuevas emergen cloróticas, las
raíces se necrosan y la planta
en general muestra un crecimiento reducido.
La
mejora de los suelos salinos sólo
se puede conseguir parcialmente dando
riegos fuertes que arrastren las sales
solubles y se eliminen por el draneje;
haciendo aportaciones de materia orgánica
del orden de 40 Tm. de estiércol
por hectárea, y empleando abonos
tales como superfosfato de cal y sulfato
o nitrosulfato amónico.
En
el caso de macetas, además del
"lavado", es bueno el cambio
del substrato.
Palmeras
resistentes a la salinidad
-
Butia capitata
- Chamaerops humilis (Palmito)
- Phoenix canariensis (Palmera canaria)
- Phoenix dactylifera (Palmera datilera)
- Trachycarpus fortunei (Palmito elevado)
- Washingtonia filifera y Washingtonia
robusta (Wachintonia)
14.
¿Riegas con agua salina?
Ciertas
aguas de pozo pueden llevar sales que
queman las puntas de las hojas, amarillean
y caen. Lo ideal es hacer un análisis
de agua en laboratorio y si es salina,
no usarla para regar
Si
el agua de riego contiene una concentración
de sales elevada escoge las especies
de palmeras más idóneas,
que son las citadas anteriormente.
15.
Daños en raíces por labrar
No
labres la tierra con la azada profundizando
porque romperías raíces.
16.
Tratamientos fitosanitarios mal realizados
Daños por herbicida en palmera
Aplica
la dosis indicada por el fabricante.
Si dosificas 'a ojo' existe riesgo de
quemaduras por sobredosificación.
Intenta
averiguar antes si cierto producto produce
toxicidad en cierta especie de palmera.
Si no lo sabes, haz una prueba pulverizando
sólo en una hoja.
No
trates cuando haga mucho calor, sino
al amanecer o al atardecer.
Numerosos herbicidas son tóxicos
para las palmeras, produciendo la distorsión
y reducción del tamaño
de las hojas, quemaduras en los folíolos
e incluso provocan necrosis en las raíces.
Los
herbicidas Glifosato o Paraquat, con
los posibles daños producidos
por su contacto con las hojas, la palmera
se suele recuperar normalmente algunos
meses.